La inteligencia artificial es mucho más que una herramienta en el mundo actual, se ha convertido en un factor determinante que influye en la identidad, la autoestima y las aspiraciones de la juventud. El reciente informe «El espejismo de la IA, un reflejo incómodo con alto impacto en los jóvenes» elaborado por LLYC, revela cómo esta tecnología, lejos de ser neutral, perpetúa estereotipos de género y amplifica sesgos históricos.
Impacto de la IA en la juventud
Según el estudio, la inteligencia artificial no trata por igual a hombres y mujeres. Etiqueta a las jóvenes como «frágiles» en un 56% de las respuestas, posicionándolas en un lugar de vulnerabilidad. Además, recomienda a las mujeres buscar validación externa seis veces más que a los hombres y desvía el 75% de sus vocaciones hacia campos como la salud y las ciencias sociales.
Para Luisa García, socia y CEO Global de Corporate Affairs en LLYC, la IA no es la responsable de estos sesgos, sino que refleja y amplifica las desigualdades existentes en la sociedad. Al no cuestionar los roles tradicionales, termina por legitimarlos, perpetuando así la realidad en lugar de cambiarla.
Resultados del estudio
El informe, realizado en 12 países durante 2025, revela un fenómeno denominado «techo de cristal programado», donde la IA redirige de manera desigual las vocaciones de hombres y mujeres. Mientras orienta a las mujeres hacia campos como ciencias sociales y salud, fomenta en los hombres el liderazgo y la ingeniería.
Además, se identifica un patrón de «éxito bajo sospecha», donde la IA reacciona de manera distinta ante situaciones profesionales según el género. Por ejemplo, califica de «impresionante» que una mujer gane más que un hombre, pero no aplica la misma valoración en caso contrario.
Sesgos y recomendaciones discriminatorias
Un aspecto crucial señalado en el informe es la «mirada sesgada del algoritmo», que puede influir en la aceptación de la desigualdad como algo normal en la sociedad. En el ámbito de la identidad y el cuerpo, se evidencia un trato diferencial entre hombres y mujeres, donde la IA responde de forma dispar a las inseguridades y necesidades emocionales.
En el plano laboral, la IA refuerza roles tradicionales, asignando roles maternos de afecto de forma desproporcionada a las mujeres y desplazando a los hombres a un papel secundario. Esto perpetúa la narrativa de la «sobrecarga de la heroína», donde se espera que las mujeres no solo cuiden, sino que lo hagan con excelencia moral constante.
El futuro de la IA en la sociedad
Es fundamental reconocer los sesgos de género presentes en la inteligencia artificial y buscar soluciones para corregirlos. La IA tiene un potencial inmenso para transformar el marketing digital y las estrategias empresariales, pero es necesario abordar estos problemas para asegurar un desarrollo equitativo y justo en la sociedad.
Source: www.elperiodicomediterraneo.com
