La inteligencia artificial entra de lleno en la guerra moderna. El Comando Central de Estados Unidos habría recurrido a sistemas de inteligencia artificial para respaldar la planificación y el desarrollo de la reciente campaña militar contra Irán, iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados entre fuerzas estadounidenses e israelíes.
Diversas informaciones publicadas por The Wall Street Journal y Axios indican que, durante la operación, el ejército estadounidense utilizó Claude, el modelo lingüístico desarrollado por la empresa Anthropic. Según estas fuentes, la herramienta se habría aplicado en tareas como el análisis de inteligencia, la selección de posibles objetivos y la elaboración de simulaciones estratégicas previas a los ataques.
Este uso se habría producido a pesar de que existía una orden de Donald Trump que, al menos hasta pocas horas antes del inicio de las operaciones, suspendía cualquier colaboración con la compañía. El propio presidente estadounidense llegó a escribir en su red social Truth que Anthropic era “una empresa de inteligencia artificial radical de izquierda dirigida por personas que no tienen ni idea de cómo funciona el mundo real”.
Impacto de la IA en la guerra moderna
Para comprender hasta qué punto la inteligencia artificial ya forma parte de los conflictos actuales, hemos hablado con Enrique Puertas, profesor de Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Europea de Madrid, que nos ha explicado que estas tecnologías se han convertido en un elemento central del escenario militar.
“En los conflictos actuales la inteligencia artificial se ha convertido prácticamente en un actor principal. Muchas de las operaciones que se realizan hoy en día serían muy difíciles de llevar a cabo con los sistemas que existían hace apenas unos años”, señala.
Aplicaciones de la IA en el campo de batalla
“Hoy los ejércitos manejan cantidades de datos enormes: imágenes de satélite, vídeos de drones, señales electrónicas o información procedente de distintos sensores. Sin herramientas de inteligencia artificial sería muy difícil analizar todo eso con la rapidez necesaria para una operación militar”, explica el experto. Esto no significa necesariamente que un algoritmo decida de manera autónoma qué atacar. En la mayoría de los casos, su papel consiste en asistir a los analistas humanos.
De acuerdo con los reportes coincidentes de The Wall Street Journal y Axios, durante el bombardeo conjunto entre Israel y Estados Unidos el Comando Central continuó utilizando ‘Claude’ para procesar evaluaciones de inteligencia, es decir, análisis estructurados que integran información procedente de múltiples fuentes. Además, el sistema habría servido para generar simulaciones digitales del campo de batalla.
Nuevas formas de combate con drones autónomos
En el plano operativo, el ataque habría incluido el uso de misiles de crucero Tomahawk, aviones furtivos y drones de ataque unidireccionales, vehículos no tripulados diseñados para impactar en un objetivo específico sin regresar a la base. Sin embargo, el papel de la inteligencia artificial en estos sistemas varía dependiendo del tipo de arma.
“La ventaja de muchos drones actuales es precisamente su capacidad de operar con cierto grado de autonomía”, explica Puertas. “Se entrenan con inteligencia artificial para reconocer determinados objetivos, por ejemplo edificios o infraestructuras, y las cámaras del propio dron van analizando el entorno para localizar esos patrones”.
Desafíos y futuro de la IA en la guerra
El avance de estas tecnologías plantea también interrogantes sobre el futuro de los conflictos armados. Para Puertas, la inteligencia artificial podría hacer las operaciones militares más precisas, pero también más rápidas y potencialmente más peligrosas. “La inteligencia artificial puede ayudar a seleccionar objetivos con mayor precisión cuando ese es el objetivo. Pero tampoco hay que olvidar que estos sistemas no son perfectos: cometen errores”, advierte.
En resumen, la integración de la inteligencia artificial en el campo de batalla está transformando la manera en que se planean y ejecutan las operaciones militares, abriendo nuevas posibilidades pero también planteando desafíos éticos y estratégicos que deben ser cuidadosamente considerados en el futuro.
Fuente: www.vozpopuli.com
